MOVILIZACIÓN Y LUCHA ANTE LAS POLÍTICAS AUSTERICIDAS

Comunicado de apoyo a la huelga educativa en Francia este 31 de marzo.

Las organizaciones sindicales francesas FSU, UNSA Éducation, CFDT, CGT Educ’Action y SUD-Solidaires han convocado una jornada de huelga para este 31 de marzo de 2026. Desde el Estado español, sumamos nuestras voces a las de nuestras compañeras y compañeros en Francia para denunciar unas políticas presupuestarias que asfixian el servicio público.

La movilización en Francia es una respuesta directa a un presupuesto de 2026 que prioriza los recortes sobre los derechos:

  • Ataque a los salarios: Denunciamos el bloqueo de cualquier revalorización salarial en un contexto de inflación galopante.
  • Recortes de plantilla: Rechazamos frontalmente la supresión de miles de puestos de trabajo, lo que conlleva el cierre de clases en primaria y el aumento de ratios en secundaria.
  • Desigualdad de género: La brecha salarial persiste, siendo el salario real de las mujeres un 15% inferior al de los hombres en el sector público francés.

Esta jornada de lucha no es un hecho aislado para enfrentar las políticas austericidas que atacan los servicios públicos. La solidaridad de clase une hoy diversos territorios en una misma defensa del bien común. Así es el caso del País Valencíá, que este mismo 31 de marzo llevará a cabo una jornada de huelga educativa general, convocada por los sindicatos STEPV, CSIF, CCOO y UGT, denunciando el «bloqueo» de la administración y para exigir mejoras laborales y salariales urgentes. Y de igual modo, es importante mencionar, las recientes y masivas movilizaciones impulsadas en Catalunya por sindicatos como USTEC-STEs que durante este mes de marzo han paralizado los centros educativos reclamando la recuperación del poder adquisitivo y la reducción de ratios. La lucha de las compañeras y compañeros franceses es nuestra propia lucha.

Más allá de la propia denuncia a los recortes y a la falta de respuestas de las administraciones públicas, estas movilizaciones demuestran que la clase trabajadora no es una víctima pasiva, sino un sujeto político capaz de enfrentar los ataques a los servicios públicos. Esta fuerza movilizadora es la única garantía de que la educación siga siendo un derecho y no una mercancía.

Ante los recortes y los ataques a la educación pública: ¡MÁS MOVILIZACIÓN!

Área Internacional de la Confederación de STEs-Intersindical