Desde STES-Intersindical manifestamos nuestra profunda preocupación ante el grave deterioro de la situación en el noreste de Siria (Rojava) y nos sumamos plenamente al llamado urgente a la acción realizado por la Internacional de la Educación (IE) el 2 de febrero de 2026.
La ofensiva militar iniciada en enero de 2026 contra la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES) pone en serio peligro la vida del profesorado, del estudiantado, de las y los sindicalistas y la continuidad de un sistema educativo público construido en condiciones extremas, basado en principios democráticos, laicos, feministas, inclusivos y respetuosos con la diversidad cultural y lingüística.
El proyecto educativo desarrollado en Rojava ha sido un ejemplo excepcional de educación como bien público, con enseñanza en lengua materna —kurdo, árabe, siríaco y armenio—, gobernanza comunitaria, igualdad de género y participación activa de las mujeres en la dirección educativa y sindical. Estos avances, impulsados en gran medida por el sindicato Union of Teachers of North and East Syria (UTNES), afiliado a la IE y representante de más de 40.000 docentes, están hoy seriamente amenazados.
La escalada de violencia, los desplazamientos forzosos y la posible disolución de las instituciones locales suponen una amenaza directa a:
- La educación pública en lengua materna.
- La pedagogía democrática y la gestión comunitaria de los centros.
- La igualdad de género y el liderazgo educativo de las mujeres.
- La libertad sindical, la autonomía educativa y la libertad académica.
- El acceso universal a una educación pública, laica e inclusiva.
Desde STES-Intersindical denunciamos cualquier intento de imponer modelos educativos autoritarios, ideológicos o religiosos que vulneren los derechos humanos, sindicales y educativos, y destruyan décadas de trabajo colectivo del profesorado y de sus organizaciones sindicales.
En consonancia con el llamamiento de la Internacional de la Educación, instamos a las autoridades del Estado español, a los Ministerios de Asuntos Exteriores y a los organismos internacionales, incluidas las Naciones Unidas, a actuar con urgencia para:
- Proteger al profesorado, al estudiantado y a las instituciones educativas del noreste de Siria.
- Salvaguardar los derechos democráticos y de las minorías.
- Garantizar que la educación pública, inclusiva y en lengua materna sea un pilar central de cualquier proceso político futuro en Siria.
Asimismo, desde STES-Intersindical expresamos nuestra solidaridad activa con el UTNES y hacemos un llamado a apoyar, también mediante aportaciones económicas, su labor sindical y su capacidad para seguir defendiendo los derechos del profesorado, coordinar apoyo humanitario y preservar las bases de una educación pública democrática en la región.
La educación es un elemento esencial para la democracia, la igualdad de género y la paz. Permitir la destrucción del sistema educativo construido en Rojava supondría una pérdida irreparable, no solo para su población, sino para todas las personas y organizaciones que defendemos la educación como un derecho y un bien público global.



