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TERAPIAS
HORMONALES EN LAS MUJERES
17-03-04
Parece, a bote pronto que la medicina, la investigación
no es sexista, es simplemente ciencia y por lo tanto
imparcial. Error craso, la ciencia como todo lo demás tiene
sesgos y deficiencias de bulto que hacen necesaria una
redefinición de la salud, valorando la variable de género ya
que se dan factores, además del biológico, que se deben
considerar para garantizar una prevención eficaz e integral
para las mujeres.
Desde la medicina oficial se contempla a las mujeres como
"defectuosas biológicamente" ya que se considera a la
menopausia como una enfermedad de deficiencia hormonal y se
ha venido ofreciendo, ahora menos, la THS (Terapia Hormonal
Sustitutoria) como solución a las posibles enfermedades
futuras tales como osteoporosis y las enfermedades
cardiovasculares, pero todo ello sin que existieran ensayos
clínicos rigurosos que respaldaran esta prescripción tan
masiva y obviando los efectos secundarios relacionados sobre
todo con el cáncer de mama.
En el artículo publicado en Julio de 2002 en el JAMA (una de
las más prestigiosas revistas científicas norteamericanas)
aparecen los resultados del ensayo clínico más riguroso
hasta el momento de la THS. Este estudio, llamado WHI
(iniciativa para la salud de las mujeres) comenzó hace cinco
años y ha tenido que ser suspendido por los resultados tan
desfavorables que aparecían en el grupo que tomaba
estrógenos y progesterona frente al placebo.
Las participantes eran mujeres posmenopáusicas con útero
entre 50 y 79 años y la duración prevista del ensayo fue de
8'5 años, pero después de un seguimiento de 5'2 años, el
ensayo fue parado temporalmente basándose en que los riesgos
de salud excedían a los beneficios.
Se produjo un incremento significativo de cánceres invasivos
de mama, enfermedades cardiovasculares, accidentes
cerebro-vasculares y embolismo pulmonía en el grupo que
tomaba estrógeno y progesterona frente al que tomaba
placebo, lo cual no era contrarrestado por las pequeñas
reducciones en el número de fracturas de caderas y cánceres
colaterales.
En definitiva, después de este estudio, se concluye que la
THS puede ser perjudicial para las mujeres y los beneficios
de su administración son inferiores a los daños que pueden
ocasionar la toma prolongada en el tiempo (el ensayo se
refiere sólo a terapia hormonal sustitutiva oral, nada se
sabe todavía de la administrada en parches, por otra parte,
muy usados en nuestro país).
Después de esto resulta evidente la discriminación que
existe respecto a la mujer en la medicina oficial a la hora
de introducir nuevos fármacos y en ciertos planteamiento
diagnósticos y terapéuticos tanto médicos como quirúrgicos.
Las mujeres tenemos que seguir exigiendo, reivindicando,
luchando y trabajando para asumir la parte de
responsabilidad que sobre nuestra salud nos corresponde,
para desde ahí ser críticas con el sistema de salud que
continuamente nos discrimina ya que se toma como parámetro,
como medida universal de casi todos los experimentos al
hombre, olvidando las diferencias físicas, de socialización,
psíquicas, de resistencia, de manifestación de síntomas,
etc. que tenemos las mujeres.
Mª Carmen Ferrer Abellán
Fuentes consultadas:
- Revista "JAMA"
- Revista "Lanbroa"
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