FORO SOCIAL MUNDIAL DE NAIROBI: PRIMER BALANCE
Por Olivier Bonfond (CADTM Belgique)

Del 20 al 25 de enero de 2007, se realizó en Nairobi, Kenia, la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM). Espacio de construcción de alternativas a la globalización neoliberal, lo que estaba en juego en este FSM era mucho y muy importante. Por primera vez en África,1 se trataba ante todo de profundizar el arraigo del movimiento altermundialista en el continente más afectado por las políticas neoliberales. Desgraciadamente, pronto aparecieron numerosas debilidades que obstaculizaron en gran medida las enormes expectativas suscitadas por este acontecimiento mundial. Pero a pesar de ello, este FSM demostró, una vez más, su carácter vital. Por otra parte, constituye una inflexión en el proceso altermundialista ya que no habrá un FSM «tradicional» en 2008, sino unas jornadas mundiales de acción. Entonces, ¿el FSM es un proceso fatigado o que se transforma?

FSM de Nairobi, el desafío africano

Después de ampliar el proceso en dirección Asia,2 era lógico y necesario hacer una «parada» en África. Mientras ese continente acumula dramas, desde un punto de vista humano, social y económico —la pobreza y las desigualdades son terribles, los conflictos armados se multiplican, la deuda asfixia, las hambrunas son recurrentes, los saqueos de los recursos se perpetúan inexorablemente, etc.— al mismo tiempo, los movimientos sociales africanos siguen siendo los grandes «ausentes» del movimiento altermundialista. Reforzar y hacer visibles las luchas de estos movimientos, crear relaciones de solidaridad sólidas, pero también tejer lazos con las experiencias de algunos países de América del Sur, como Venezuela, Bolivia y Ecuador, eran otros desafíos a tener en cuenta. Desgraciadamente, mientras que se esperaba disfrutar de un foro abierto, dinámico y con sentido, pronto aparecieron muchas inquietudes. Desde el primer día del Foro, estas inquietudes se transformaron en constataciones, a veces alarmantes, y los «errores» se multiplicaron. Aunque esto no pueda convertirse en argumentos para enterrar el proceso en conjunto, deben, sin embargo, ser el objeto de una crítica constructiva pero seria.

FSM de Nairobi, buscad los errores

Sin despreciar los factores ligados a la situación política y social de la región (relativa debilidad de los movimientos sociales keniatas, situación de guerra y de conflicto en los países vecinos), algunas opciones de los organizadores son muy criticables, sino aberrantes. Veamos sólo algunas.

-Primero, la mercantilización del FSM: Más que implicar al máximo los movimientos sociales keniatas y, más generalmente, a la suma del trabajo y energía voluntario en el proceso de preparación, el Comité organizador prefirió organizar todos los aspectos del foro sobre la base de contratos con empresas privadas. Transporte, traducción, restauración y seguridad,3 todo se desarrolló con una lógica comercial. Todo era alquilado o comprado. Los organizadores, incluso, llegaron a firmar un acuerdo con una cadena de telecomunicación privada (Celtel), dándole el estatus de patrocinador oficial ¡y el monopolio de las transmisiones! Esta mercantilización a ultranza, además de estar en contradicción con la Carta de Principios de Porto Alegre, tuvo varias implicaciones negativas: unas comidas muy caras (3 o 4 veces el precio local); una débil integración de los movimientos sociales keniatas en el proceso; un coste global mucho mayor (más o menos 3 millones de dólares); una información insuficiente, tanto respecto a los participantes del Foro como hacia el exterior; un fracaso total en el ámbito de la traducción, que, no obstante, es un elemento esencial para un buen desarrollo de un acontecimiento internacional. ¿Estaría el Foro a punto de convertirse, no en un lugar de encuentros y convergencias de luchas antiliberales, sino más bien en una oportunidad para los pequeños y grandes capitalistas locales de hacer negocio a costa de los «turistas altermundialistas»? Es esta inaceptable situación la que ha llevado a algunas organizaciones (entre ellas el CADTM) a lanzar este lema: «¡El Foro no es una mercancía!»

Segundo, una entrada demasiado cara para los keniatas: Dentro de la misma lógica de la mercantilización, el comité organizador, decidió, con el fin de equilibrar su presupuesto, aumentar muchísimo el precio del conjunto de los derechos de inscripción en relación con los años precedentes.4 Que las organizaciones e individuos del Norte contribuyan mayoritariamente al conjunto de costes del Foro se justifica con facilidad, pero fijar el precio de la entrada en 500 shillings (5 euros) para los keniatas es totalmente inaceptable. Es inconcebible que la población de un país donde se realiza el FSM no pueda estar presente en forma masiva para tener el peso que le corresponde en los debates y las decisiones. Pero, con ese precio, no pudieron estar, ya que en Kenia, el 80 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y semejante suma, para la mayoría de los keniatas, ¡es el equivalente a una semana de trabajo!5 Algunas organizaciones keniatas protestaron enérgicamente, señalando con toda justicia que «Si el FSM es bienvenido en Kenia, los keniatas no son bienvenidos en el FSM».

Tercero, el lugar elegido agravó la exclusión de los keniatas. Mientras que la opción inicial fue realizar el foro en el parque más grande de la ciudad, el comité organizador finalmente decidió alquilar el gigantesco estadio Kasarani, situado a más de 15 km del centro. Esta estructura capaz de albergar a 80.000 personas no era en absoluto adecuada, puesto que el número de participantes a este Foro se calculó entre 12.000 y 15.000. El resultado fue que algunas grandes salas estuvieron vacías o prácticamente vacías. Y agreguemos que esto aumentó aún más la exclusión de la población local del proceso. Para los organizadores, esta elección se justificaba por la necesidad de garantizar la seguridad de los participantes. Según esta gente, si el FSM se hubiera realizado en la ciudad, ¡se tendría que haber puesto rejas todo alrededor del parque! ¿Un FSM no es, ante todo, un espacio destinado a intercambiar y luchar mejor con los pobres, los oprimidos y los explotados del sistema capitalista? ¿Cómo, entonces, pretendemos protegernos de ellos?

Cuarto, un foro dominado por el discurso «moderado»: Desde la sesión de apertura, con una participación de un poco menos de 10.000 personas, podemos señalar una tonalidad del discurso muy moderada. Es sobre todo cuestión de «buena gobernanza» y salvo algunas excepciones, nada indica un espíritu de ruptura con el sistema de la globalización. Incluso, a lo largo del foro, las voces de los que pretenden dar un rostro humano al capitalismo dominaron ampliamente a otras voces, más radicales y alternativas. Esto también se explica por el coste excesivo para la inscripción de actividades (entre 100 y 500 euros por actividad) Las grandes ONG, que disponen de importantes medios pueden por lo tanto «monopolizar» el espacio, sin tener mayor respeto por un acceso igualitario a la construcción de campañas regionales, nacionales o locales. De esta manera, como ejemplo, la ONG Action Aid inscribió 25 actividades sólo suyas para tres días de actividades. Señalemos también que las iglesias y las grandes ONG religiosas, algunas de ellas con líneas que están en plena contradicción con la Carta de Principios del FSM (contra los derechos de las mujeres, contra los derechos sexuales...), estaban enormemente presentes.

Quinto, un cuarto día en contradicción con el objetivo inicial: La gran novedad de este foro era la organización del «cuarto día». Decidido por el Consejo Internacional en octubre de 2006 en Parma, la idea principal era dejar espacio a las organizaciones y a los movimientos sociales para avanzar hacia las grandes convergencias de acción. Muy tarde y sin un verdadero consenso, los organizadores decidieron organizar, como clausura del Foro, ¡21 asambleas temáticas en 21 lugares diferentes! Además del hecho que sólo tuvieron un éxito relativo (poco más de 1.500 personas para el conjunto de las asambleas), nos podemos preguntar qué objetivo se perseguía con estas asambleas. ¿La búsqueda de convergencia o la fragmentación? Por otro lado, ningún lugar estaba previsto para la asamblea de los movimientos sociales. Tendremos que creer que el programa de este cuarto día estuvo concebido para que los movimientos sociales no pudieran expresarse.

Todas las críticas formuladas aquí nos llevarían con toda facilidad a sacar un balance negativo, incluso amargo, de este Foro. Y sin embargo...

A pesar de todas estas «faltas graves», el proceso demuestra una gran vitalidad

Ante todo, recordemos que el FSM de Nairobi no es el único Foro que haya tenido estos problemas. Todos los Foros precedentes tuvieron también sus debilidades. Digamos que en esta edición se han acumulado y no se han sacado demasiadas lecciones, positivas y negativas, de las experiencias pasadas. Por otra parte, si la crítica es útil, no puede borrar todo el trabajo de calidad realizado por el conjunto de las partes presentes en el proceso. Los debates han sido muy ricos,6 y numerosos los intercambios de experiencias de luchas y de proposiciones concretas de alternativas. Este FSM fue también aprovechado para reforzar la combatividad y las sinergias de los movimientos sociales, así como para preparar las próximas Agendas comunes de movilización, como la del G8 en Rostock, a comienzos de junio de 2007, donde la movilización debería ser significativa. Finalmente, las acciones de solidaridad7 improvisadas y todos los encuentros y discusiones informales son otros aspectos positivos que es imposible evaluar exactamente pero que no hay que subestimar.

Pero ante todo lo que hay que subrayar es la capacidad, en particular la de los movimientos sociales, de reaccionar colectiva, activa y eficazmente a los diferentes «errores» del foro. En primer lugar, las acciones directas para garantizar la entrada libre de los keniatas. Desde el primer día, los bloqueos a las entradas principales forzaron a los responsables a abrir las puertas a todos los keniatas. Después de fuertes protestas contra arrestos injustos dentro del estadio y la repetición de estas acciones, el comité organizador terminó por entender que no había que impedir la participación de los keniatas por una cuestión de dinero. En segundo lugar, las acciones contra la mercantilización: El 22 de enero se organizó una primera manifestación para protestar contra los precios demasiado elevados de las comidas. El 24 de enero, diferentes activistas keniatas e internacionales ocuparon dos restaurantes privados8 situados en el interior del estadio y obligaron a la distribución gratuita de alimentos a algunas decenas de los niños presentes de los barrios populares de Nairobi.9 En tercer lugar, la organización de un foro alternativo: Frente a la imposibilidad «económica» de participar en el Foro, el «Parlamento del pueblo»,10 organización muy activa, especialmente en los barrios de chabolas de Nairobi, decidió realizar un foro alternativo en pleno centro de la ciudad. Esta actividad paralela tuvo un verdadero éxito. Próxima a la gente, democrática y basada en la implicación militante, acogió durante tres días a varios miles de participantes, a los cuales se agregaron delegados de diferentes movimientos extranjeros. En cuarto lugar, el éxito de la asamblea de movimientos: Además de las acciones colectivas cuyo objetivo era corregir los «errores», los movimientos sociales se organizaron, desde el comienzo del Foro, para realizar su asamblea, crucial para poder avanzar hacia una mayor convergencia, determinar las agendas y las estrategias comunes en el futuro. Después de largas negociaciones, esta asamblea consiguió reunir a más de 2.000 participantes, a pesar de que no estaba anunciada en el programa oficial y que fue convocada el mismo día por la Coordinadora de los movimientos sociales. Esta asamblea finalmente adoptó una declaración común que, a pesar de un contenido un poco «ligero», valoriza prioritariamente todas las luchas y resistencias africanas, denunciando la mercantilización y la militarización del FSM y afirmando con fuerza que ¡el FSM no está en venta! Por último, la asamblea permitió terminar el cuarto día en un ambiente de fraternidad, de lucha y de convergencia que no había estado, por desgracia, suficientemente presente hasta ese momento.

Conclusión: un balance moderado pero alentador

Aunque no sea posible ahora evaluar el impacto global del Foro, podemos, sin embargo, hacer un balance moderado pero alentador del Foro Social Mundial de Nairobi. El FSM, a pesar de sus debilidades, demostró una gran vitalidad y aquellos que sostienen que el Foro se está por morir se equivocan en grado sumo. Queda, ahora, extraer, de manera democrática y transparente, las lecciones de los errores pasados y a rectificar el tiro, especialmente, para que las jornadas de acción global previstas para fines de enero de 2008,11 tomen una forma adecuada, a saber, una forma que permita, por las movilizaciones y la acción, acercar el lema «otro mundo es posible» a la realidad vivida por las poblaciones oprimidas del mundo entero.

 

Notas

1. El FSM que tuvo lugar en Bamako, Malí, en enero de 2006, era parte del foro policéntrico, cuyas otras dos partes se efectuaron en Caracas, Venezuela, en enero de 2006, y en Karachi, Pakistán, en marzo de 2006.

2. El FSM de Mumbai, India, en enero de 2004, y el FSM policéntrico de Karachi, Pakistán, en marzo de 2006.

3. El control del acceso se encomendó a una empresa de seguridad, pero el ejército estaba igualmente presente en el recinto.

4. A título de ejemplo, el precio de la inscripción para una organización del Norte se elevaba a 390 euros.

5. Recordemos que en Bamako y en Karachi los residentes nacionales no tuvieron que pagar derecho de acceso.

6. Hubo más de mil actividades organizadas en el marco del programa autogestionado sobre temas tan diversos como la modificación de las instituciones internacionales, la anulación de la deuda, las migraciones y el desarrollo, la soberanía alimentaria, las mujeres, la privatización de los servicios públicos, los derechos humanos, la lucha contra las guerras, etc.

7. A título de ejemplo, el martes 23 de enero tuvo lugar una manifestación de solidaridad con los pueblos de Guinea Conakry, víctimas de la represión criminal por el gobierno. Se contabilizaba decenas de muertos entre los participantes de la huelga general que paralizaba el país desde hacía una decena de días. Esta acción, apoyada por numerosos sindicatos guineanos, se hacía en contra de las medidas de privatización, del aumento de las tasas... unas prescripciones bien conocidas del ajuste estructural.

8. Estos restaurantes pertenecen de hecho al ministro del Interior keniata, por otra parte implicado en operaciones de represión en los años 90.

9. Señalemos también que el Consejo Internacional, reunido los días 26 y 27 de enero en la capital keniata decidió definir unas reglas de conducta para los organizadores de los próximos FMM, a fin de evitar en particular el riesgo de mercantilización.

10. Este movimiento social organiza discusiones militantes y populares («parlamentos») diariamente desde hace 15 años en un parque de la ciudad.

11. La forma, la duración y los temas prioritarios de estas jornadas serán por regla general determinadas regional, nacional y/o localmente, sin duda alrededor de una fecha común en el nivel mundial (posiblemente el 26 de enero). Este grupo de acciones a escala internacional tendrá como objetivo la lucha contra el neoliberalismo y se inspirará en la Carta de Principios del FSM.

Traducción : Griselda Pinero y Raul Quiroz

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