FSM de Nairobi, el desafío africano
Después de ampliar el proceso en dirección Asia,2 era lógico y
necesario hacer una «parada» en África. Mientras ese continente acumula
dramas, desde un punto de vista humano, social y económico —la pobreza y
las desigualdades son terribles, los conflictos armados se multiplican,
la deuda asfixia, las hambrunas son recurrentes, los saqueos de los
recursos se perpetúan inexorablemente, etc.— al mismo tiempo, los
movimientos sociales africanos siguen siendo los grandes «ausentes» del
movimiento altermundialista. Reforzar y hacer visibles las luchas de
estos movimientos, crear relaciones de solidaridad sólidas, pero también
tejer lazos con las experiencias de algunos países de América del Sur,
como Venezuela, Bolivia y Ecuador, eran otros desafíos a tener en
cuenta. Desgraciadamente, mientras que se esperaba disfrutar de un foro
abierto, dinámico y con sentido, pronto aparecieron muchas inquietudes.
Desde el primer día del Foro, estas inquietudes se transformaron en
constataciones, a veces alarmantes, y los «errores» se multiplicaron.
Aunque esto no pueda convertirse en argumentos para enterrar el proceso
en conjunto, deben, sin embargo, ser el objeto de una crítica
constructiva pero seria.
FSM de Nairobi, buscad los errores
Sin despreciar los factores ligados a la situación política y social
de la región (relativa debilidad de los movimientos sociales keniatas,
situación de guerra y de conflicto en los países vecinos), algunas
opciones de los organizadores son muy criticables, sino aberrantes.
Veamos sólo algunas.
-Primero, la mercantilización del FSM: Más que implicar al máximo los
movimientos sociales keniatas y, más generalmente, a la suma del trabajo
y energía voluntario en el proceso de preparación, el Comité organizador
prefirió organizar todos los aspectos del foro sobre la base de
contratos con empresas privadas. Transporte, traducción, restauración y
seguridad,3 todo se desarrolló con una lógica comercial. Todo era
alquilado o comprado. Los organizadores, incluso, llegaron a firmar un
acuerdo con una cadena de telecomunicación privada (Celtel), dándole el
estatus de patrocinador oficial ¡y el monopolio de las transmisiones!
Esta mercantilización a ultranza, además de estar en contradicción con
la Carta de Principios de Porto Alegre, tuvo varias implicaciones
negativas: unas comidas muy caras (3 o 4 veces el precio local); una
débil integración de los movimientos sociales keniatas en el proceso; un
coste global mucho mayor (más o menos 3 millones de dólares); una
información insuficiente, tanto respecto a los participantes del Foro
como hacia el exterior; un fracaso total en el ámbito de la traducción,
que, no obstante, es un elemento esencial para un buen desarrollo de un
acontecimiento internacional. ¿Estaría el Foro a punto de convertirse,
no en un lugar de encuentros y convergencias de luchas antiliberales,
sino más bien en una oportunidad para los pequeños y grandes
capitalistas locales de hacer negocio a costa de los «turistas
altermundialistas»? Es esta inaceptable situación la que ha llevado a
algunas organizaciones (entre ellas el CADTM) a lanzar este lema: «¡El
Foro no es una mercancía!»
Segundo, una entrada demasiado cara para los keniatas: Dentro de la
misma lógica de la mercantilización, el comité organizador, decidió, con
el fin de equilibrar su presupuesto, aumentar muchísimo el precio del
conjunto de los derechos de inscripción en relación con los años
precedentes.4 Que las organizaciones e individuos del Norte contribuyan
mayoritariamente al conjunto de costes del Foro se justifica con
facilidad, pero fijar el precio de la entrada en 500 shillings (5 euros)
para los keniatas es totalmente inaceptable. Es inconcebible que la
población de un país donde se realiza el FSM no pueda estar presente en
forma masiva para tener el peso que le corresponde en los debates y las
decisiones. Pero, con ese precio, no pudieron estar, ya que en Kenia, el
80 % de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y
semejante suma, para la mayoría de los keniatas, ¡es el equivalente a
una semana de trabajo!5 Algunas organizaciones keniatas protestaron
enérgicamente, señalando con toda justicia que «Si el FSM es bienvenido
en Kenia, los keniatas no son bienvenidos en el FSM».
Tercero, el lugar elegido agravó la exclusión de los keniatas.
Mientras que la opción inicial fue realizar el foro en el parque más
grande de la ciudad, el comité organizador finalmente decidió alquilar
el gigantesco estadio Kasarani, situado a más de 15 km del centro. Esta
estructura capaz de albergar a 80.000 personas no era en absoluto
adecuada, puesto que el número de participantes a este Foro se calculó
entre 12.000 y 15.000. El resultado fue que algunas grandes salas
estuvieron vacías o prácticamente vacías. Y agreguemos que esto aumentó
aún más la exclusión de la población local del proceso. Para los
organizadores, esta elección se justificaba por la necesidad de
garantizar la seguridad de los participantes. Según esta gente, si el
FSM se hubiera realizado en la ciudad, ¡se tendría que haber puesto
rejas todo alrededor del parque! ¿Un FSM no es, ante todo, un espacio
destinado a intercambiar y luchar mejor con los pobres, los oprimidos y
los explotados del sistema capitalista? ¿Cómo, entonces, pretendemos
protegernos de ellos?
Cuarto, un foro dominado por el discurso «moderado»: Desde la sesión
de apertura, con una participación de un poco menos de 10.000 personas,
podemos señalar una tonalidad del discurso muy moderada. Es sobre todo
cuestión de «buena gobernanza» y salvo algunas excepciones, nada indica
un espíritu de ruptura con el sistema de la globalización. Incluso, a lo
largo del foro, las voces de los que pretenden dar un rostro humano al
capitalismo dominaron ampliamente a otras voces, más radicales y
alternativas. Esto también se explica por el coste excesivo para la
inscripción de actividades (entre 100 y 500 euros por actividad) Las
grandes ONG, que disponen de importantes medios pueden por lo tanto
«monopolizar» el espacio, sin tener mayor respeto por un acceso
igualitario a la construcción de campañas regionales, nacionales o
locales. De esta manera, como ejemplo, la ONG Action Aid inscribió 25
actividades sólo suyas para tres días de actividades. Señalemos también
que las iglesias y las grandes ONG religiosas, algunas de ellas con
líneas que están en plena contradicción con la Carta de Principios del
FSM (contra los derechos de las mujeres, contra los derechos
sexuales...), estaban enormemente presentes.
Quinto, un cuarto día en contradicción con el objetivo inicial: La
gran novedad de este foro era la organización del «cuarto día». Decidido
por el Consejo Internacional en octubre de 2006 en Parma, la idea
principal era dejar espacio a las organizaciones y a los movimientos
sociales para avanzar hacia las grandes convergencias de acción. Muy
tarde y sin un verdadero consenso, los organizadores decidieron
organizar, como clausura del Foro, ¡21 asambleas temáticas en 21 lugares
diferentes! Además del hecho que sólo tuvieron un éxito relativo (poco
más de 1.500 personas para el conjunto de las asambleas), nos podemos
preguntar qué objetivo se perseguía con estas asambleas. ¿La búsqueda de
convergencia o la fragmentación? Por otro lado, ningún lugar estaba
previsto para la asamblea de los movimientos sociales. Tendremos que
creer que el programa de este cuarto día estuvo concebido para que los
movimientos sociales no pudieran expresarse.
Todas las críticas formuladas aquí nos llevarían con toda facilidad a
sacar un balance negativo, incluso amargo, de este Foro. Y sin
embargo...
A pesar de todas estas «faltas graves», el proceso demuestra una gran
vitalidad
Ante todo, recordemos que el FSM de Nairobi no es el único Foro que
haya tenido estos problemas. Todos los Foros precedentes tuvieron
también sus debilidades. Digamos que en esta edición se han acumulado y
no se han sacado demasiadas lecciones, positivas y negativas, de las
experiencias pasadas. Por otra parte, si la crítica es útil, no puede
borrar todo el trabajo de calidad realizado por el conjunto de las
partes presentes en el proceso. Los debates han sido muy ricos,6 y
numerosos los intercambios de experiencias de luchas y de proposiciones
concretas de alternativas. Este FSM fue también aprovechado para
reforzar la combatividad y las sinergias de los movimientos sociales,
así como para preparar las próximas Agendas comunes de movilización,
como la del G8 en Rostock, a comienzos de junio de 2007, donde la
movilización debería ser significativa. Finalmente, las acciones de
solidaridad7 improvisadas y todos los encuentros y discusiones
informales son otros aspectos positivos que es imposible evaluar
exactamente pero que no hay que subestimar.
Pero ante todo lo que hay que subrayar es la capacidad, en particular
la de los movimientos sociales, de reaccionar colectiva, activa y
eficazmente a los diferentes «errores» del foro. En primer lugar, las
acciones directas para garantizar la entrada libre de los keniatas.
Desde el primer día, los bloqueos a las entradas principales forzaron a
los responsables a abrir las puertas a todos los keniatas. Después de
fuertes protestas contra arrestos injustos dentro del estadio y la
repetición de estas acciones, el comité organizador terminó por entender
que no había que impedir la participación de los keniatas por una
cuestión de dinero. En segundo lugar, las acciones contra la
mercantilización: El 22 de enero se organizó una primera manifestación
para protestar contra los precios demasiado elevados de las comidas. El
24 de enero, diferentes activistas keniatas e internacionales ocuparon
dos restaurantes privados8 situados en el interior del estadio y
obligaron a la distribución gratuita de alimentos a algunas decenas de
los niños presentes de los barrios populares de Nairobi.9 En tercer
lugar, la organización de un foro alternativo: Frente a la imposibilidad
«económica» de participar en el Foro, el «Parlamento del pueblo»,10
organización muy activa, especialmente en los barrios de chabolas de
Nairobi, decidió realizar un foro alternativo en pleno centro de la
ciudad. Esta actividad paralela tuvo un verdadero éxito. Próxima a la
gente, democrática y basada en la implicación militante, acogió durante
tres días a varios miles de participantes, a los cuales se agregaron
delegados de diferentes movimientos extranjeros. En cuarto lugar, el
éxito de la asamblea de movimientos: Además de las acciones colectivas
cuyo objetivo era corregir los «errores», los movimientos sociales se
organizaron, desde el comienzo del Foro, para realizar su asamblea,
crucial para poder avanzar hacia una mayor convergencia, determinar las
agendas y las estrategias comunes en el futuro. Después de largas
negociaciones, esta asamblea consiguió reunir a más de 2.000
participantes, a pesar de que no estaba anunciada en el programa oficial
y que fue convocada el mismo día por la Coordinadora de los movimientos
sociales. Esta asamblea finalmente adoptó una declaración común que, a
pesar de un contenido un poco «ligero», valoriza prioritariamente todas
las luchas y resistencias africanas, denunciando la mercantilización y
la militarización del FSM y afirmando con fuerza que ¡el FSM no está en
venta! Por último, la asamblea permitió terminar el cuarto día en un
ambiente de fraternidad, de lucha y de convergencia que no había estado,
por desgracia, suficientemente presente hasta ese momento.
Conclusión: un balance moderado pero alentador
Aunque no sea posible ahora evaluar el impacto global del Foro,
podemos, sin embargo, hacer un balance moderado pero alentador del Foro
Social Mundial de Nairobi. El FSM, a pesar de sus debilidades, demostró
una gran vitalidad y aquellos que sostienen que el Foro se está por
morir se equivocan en grado sumo. Queda, ahora, extraer, de manera
democrática y transparente, las lecciones de los errores pasados y a
rectificar el tiro, especialmente, para que las jornadas de acción
global previstas para fines de enero de 2008,11 tomen una forma
adecuada, a saber, una forma que permita, por las movilizaciones y la
acción, acercar el lema «otro mundo es posible» a la realidad vivida por
las poblaciones oprimidas del mundo entero.
Notas
1. El FSM que tuvo lugar en Bamako, Malí, en enero de 2006, era parte
del foro policéntrico, cuyas otras dos partes se efectuaron en Caracas,
Venezuela, en enero de 2006, y en Karachi, Pakistán, en marzo de 2006.
2. El FSM de Mumbai, India, en enero de 2004, y el FSM policéntrico
de Karachi, Pakistán, en marzo de 2006.
3. El control del acceso se encomendó a una empresa de seguridad,
pero el ejército estaba igualmente presente en el recinto.
4. A título de ejemplo, el precio de la inscripción para una
organización del Norte se elevaba a 390 euros.
5. Recordemos que en Bamako y en Karachi los residentes nacionales no
tuvieron que pagar derecho de acceso.
6. Hubo más de mil actividades organizadas en el marco del programa
autogestionado sobre temas tan diversos como la modificación de las
instituciones internacionales, la anulación de la deuda, las migraciones
y el desarrollo, la soberanía alimentaria, las mujeres, la privatización
de los servicios públicos, los derechos humanos, la lucha contra las
guerras, etc.
7. A título de ejemplo, el martes 23 de enero tuvo lugar una
manifestación de solidaridad con los pueblos de Guinea Conakry, víctimas
de la represión criminal por el gobierno. Se contabilizaba decenas de
muertos entre los participantes de la huelga general que paralizaba el
país desde hacía una decena de días. Esta acción, apoyada por numerosos
sindicatos guineanos, se hacía en contra de las medidas de
privatización, del aumento de las tasas... unas prescripciones bien
conocidas del ajuste estructural.
8. Estos restaurantes pertenecen de hecho al ministro del Interior
keniata, por otra parte implicado en operaciones de represión en los
años 90.
9. Señalemos también que el Consejo Internacional, reunido los días
26 y 27 de enero en la capital keniata decidió definir unas reglas de
conducta para los organizadores de los próximos FMM, a fin de evitar en
particular el riesgo de mercantilización.
10. Este movimiento social organiza discusiones militantes y
populares («parlamentos») diariamente desde hace 15 años en un parque de
la ciudad.
11. La forma, la duración y los temas prioritarios de estas jornadas
serán por regla general determinadas regional, nacional y/o localmente,
sin duda alrededor de una fecha común en el nivel mundial (posiblemente
el 26 de enero). Este grupo de acciones a escala internacional tendrá
como objetivo la lucha contra el neoliberalismo y se inspirará en la
Carta de Principios del FSM.
Traducción : Griselda Pinero y Raul Quiroz