LOS STEs ANTE EL PROYECTO DE LEY DE UNIVERSIDADES

 

 

La Confederación de STEs, una vez conocido el anteproyecto de Ley Orgánica de Universidades considera que esta Ley no mejorará la situación actual, por lo que manifestamos nuestro rechazo al mismo y pedimos al MEC que, tras las negociaciones necesarias con todos los sectores implicados, reforme este anteproyecto de Ley. Nuestro rechazo se basa principalmente en los aspectos que siguen:

  1. Sobre el Profesorado.

Es un proyecto centralista que atenta contra la autonomía universitaria al establecer la “habilitación nacional” por áreas de conocimiento. La selección del Profesorado es competencia de cada Universidad y el MEC no puede limitar este derecho.

El anteproyecto, de convertirse en Ley, aumentaría la precariedad del trabajo en la Universidad, al aumentar las figuras de contratados y al permitir hasta un 49% de Profesorado con contrato, cuestión absolutamente rechazable.

2. Sobre la gestión de las Universidades.

Es incongruente y absurdo, por alejado de la más mínima lógica, que las Universidades privadas participen con voz y voto en el Consejo de Coordinación Universitaria y puedan opinar y votar sobre, por ejemplo, el modelo de financiación de las Universidades públicas y sobre la oferta de plazas que estas realizan; de ningún modo se les debe dar voto a las Universidades privadas en la gestión de las públicas.

La elección de Rector por sufragio universal como se propone, es sólo una falsa imagen democrática, ya que lo que se plantea en realidad es una elección corporativa al darle el 51% de los votos a los Doctores funcionarios, cuyo poder sale claramente reforzado en detrimento de otros sectores del profesorado, de los estudiantes y del PAS.

  1. Sobre la creación de Universidades de la Iglesia.

Es necesario que a estas Universidades se les aplique la misma normativa que al resto de las privadas; el hacer Ley una excepcionalidad  a la Iglesia católica nos demuestra el carácter confesional del gobierno.

  1. Financiación.

En el anteproyecto falta un capítulo sobre financiación en el que se exprese como se va a financiar lo que se propone y, sobre todo, donde se declare la decisión política de acercar la inversión que se hace en Educación Universitaria en el Estado a la media de lo que se invierte en Europa.

 

                                  

08 de mayo de 2001.

Augusto Serrano, de la Confederación de STEs