Ante el Día Internacional de la Seguridad y Salud en el trabajo

 

POR EL RECONOCIMIENTO DE LAS ENFERMEDADES PROFESIONALES

 

 

El día 28 de abril  se celebra el Día Internacional de la Seguridad y Salud en el trabajo. La iniciativa surgió de las organizaciones sindicales canadienses como protesta por la muerte de 28 trabajadores de la construcción de Bridgeport, en Estados Unidos. Desde entonces un número importante de sindicatos de todo el mundo desarrollan acciones no sólo en recuerdo de los hombres y mujeres que pierden la salud e incluso la vida por  el trabajo, sino reivindicando y denunciando las condiciones laborales que ocasionan esta situación.

La Confederación de STEs denuncia la alta siniestralidad, la ocultación de datos de las enfermedades profesionales que, en su mayor parte, están enmascaradas como enfermedad común y el incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. No podemos consentir que se produzcan un millón de accidentes laborales y que mueran cada año más de 1.000 personas. 

Cada 28 de abril se elige un tema que se desea denunciar , por tener unas  condiciones laborales especialmente duras.  Nuestra Confederación quiere sumar esfuerzos con quienes denuncian la utilización y  fabricación del amianto, lema que toma la jornada de este año y que ocasionara miles de victimas en los próximos años.

Por otra parte, en la enseñanza las condiciones laborales están ocasionando daños a la salud generados por el trabajo, como el estrés, las lesiones músculo-esqueléticas y los problemas de voz. No están reconocidas estas enfermedades laborales como Enfermedades Profesionales, camufladas como enfermedades comunes, y su tratamiento acaba siendo pagado por nuestros propios bolsillos. Es hora de exigir con la mayor fuerza el reconocimiento de las enfermedades profesionales que existen en nuestro sector y la actualización de una normativa ya obsoleta. Basta ya de culpabilizar a las personas enfermas, de peregrinar por las mutuas y ambulatorios o de tener que utilizar el Juzgado. Demandamos un trato justo para quines han enfermado a causa de su trabajo y medidas preventivas para que nadie llegue a enfermar por el mismo motivo.

Desde el sistema educativo tenemos un importante papel en el desarrollo de una Cultura de Prevención. Las autoridades educativas no se han implicado en el desarrollo de la prevención ni como materia transversal en la enseñanza, ni como materia a estudiar en la formación inicial del profesorado. Instamos al profesorado a utilizar materiales educativos que permitan generar actitudes de conciencia sobre la seguridad y salud en los centros de trabajo, en relación al medio ambiente, al trabajo, a la seguridad vial y a la solidaridad internacional.

En fin, exigimos a las Administraciones Públicas y a las empresas privadas el cumplimiento de la normativa de prevención laboral, la constitución en el sector de la enseñanza y en el resto de las administraciones publicas de los Comités de Seguridad y Salud Laboral, de los Servicios de Prevención y de los Planes de Prevención, que permitan, previa a la identificación y evaluación de los riesgos laborales, trabajar en la desaparición o reducción de los mismos. Así mismo, no puede pasar más tiempo sin que se reconozcan las Enfermedades Profesionales del sector de la enseñanza. Y se modifique, en su caso, la Ley de la Seguridad Social, el Cuadro de Enfermedades Profesionales y la regulación de la seguridad social de los funcionarios civiles del Estado.

La Confederación de STEs apuesta firmemente por el conjunto de estas reivindicaciones, especialmente por la problemática de la salud de los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza. Consecuentemente, y coincidiendo con el 28 de abril, hemos iniciado una campaña por el reconocimiento de las enfermedades profesionales en el sector de la enseñanza en todo el estado.                                                               

26 de abril de 2001.

J. Luis González Meseguer, de la Confederación de STEs