RESPETO PARA LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA

La Academia de la Historia debería respetar la enseñanza de la historia que hace el Profesorado en los distintos centros educativos del Estado, en virtud de la libertad de cátedra consagrada en la legislación vigente; aunque en virtud de la libertad de cátedra no se debe utilizar la historia como instrumento político.

 

            La técnica pedagógica en la enseñanza de la historia que parte de lo próximo, de la localidad, provincia y región o nacionalidad para tratar después el continente y el mundo, tiene plena vigencia y es utilizada por gran parte del Profesorado de Historia.

 

            Del Informe que ha elaborado la Academia de la Historia parece traslucirse que lo que se propugna es una enseñanza de esta asignatura basaba en el concepto “centralismo nacionalista”, como se ha venido haciendo en épocas pasadas, en lugar de reconocer que España es una nación de naciones y regiones.

 

            El discurso histórico en el que debe basarse la enseñanza de la Historia en las diferentes CCAA del Estado no puede fundamentarse en un discurso unificador y uniformista, pues España es plural en culturas, gentes y lenguas; debe basarse en el conocimiento y en el respeto de lo propio y de lo distinto, debe ser solidario y en esto está trabajando la mayor parte del Profesorado de Historia. Si la Academia tiene constancia de que hay libros que “tergiversan la historia” deberían acudir al Juzgado.

Madrid, 28 de junio de 2000

Fdo.: Augusto Serrano,

del Secretariado de la Confederación de STEs