PRIMERO DE MAYO, POR UN SINDICALISMO SIN TUTELAS

            En un tiempo donde cada ida suele estar marcado por la conmemoración reivindicativa de algún acontecimiento o demanda social, el primero de mayo podría convertirse en una fecha más, que pierde carácter globalizador y difumina su contenido reivindicativo.

Pero esta fecha supone mucho más, y no solo por razones de antigüedad, en la determinación de la línea de trabajo sindical reivindicativo, así como en la articulación de las organizaciones de los trabajadores y las trabajadoras. El primero de mayo es una ocasión extraordinaria para reflexionar, para coincidir con otros sectores, con otras organizaciones, para superar el trabajo cotidiano repleto, muchas veces, de reivindicaciones necesarias pero también parciales y rutinarias. Por otro lado, también han pasado las elecciones sindicales y tenemos ante nosotros un amplio periodo para consolidar y coordinar todos las organizaciones y sectores interesados en un cambio de rumbo de lo que ha sido el sindicalismo mayoritario en los últimos años.

Para la Confederación de STEs este primero de mayo pasa por un doble objetivo,

-         reafirmarnos en la voluntad de trabajar por la defensa de los derechos sociales y el establecimiento de la jornada laboral de 35 horas, desde una perspectiva que vaya más allá de las propuestas concretas para la reducción de jornada, y que sirva para globalizar la necesaria solidaridad entre todos los trabajadores y trabajadoras del mundo en la lucha contra el neoliberalismo y la globalización, haciendo nuestras las reivindicaciones de los movimientos sociales que en los últimos meses han levantado la bandera de la resistencia en Seattle, Davos o Washington, oponiéndonos a las políticas basadas en la especulación y la obtención del beneficio fácil a costa de la rapiña sobre los más pobres y la destrucción sistemática del medio ambiente.

-         Colaborar, desde el mundo sindical, en la articulación de un fuerte movimiento que se oponga a estas políticas, participando en la necesaria regeneración de la vida sindical, cada vez más limitada por las estrategias de integración fomentadas desde el poder político y económico, que garantice el ejercicio de la acción sindical devolviendo el protagonismo directo a los trabajadores y trabajadoras, sin tutelas.

 

Es un buen momento para no estar solos, para confluir con aquellos sectores y organizaciones sindicales que defienden un sindicalismo de clase, autónomo, sin dependencias políticas ni económicas, que supere el ámbito laboral y que integre el trabajo de la solidaridad, de la ecología, de la paz y de la emancipación de todas las personas y colectivos que soportan cualquier tipo de opresión, como condición indispensable para conseguir una sociedad más justa y una tierra más saludable.

Hemos de trabajar para difundir y ampliar un modelo sindical avalado por amplios sectores de trabajadores y trabajadoras. La dispersión sectorial y territorial de fuerzas, así como las diferentes trayectorias recorridas, nos sitúa ante un trabajo difícil, pero necesario. Son muchas las coincidencias que permiten trabajar en el marco de un mismo modelo sindical, superando las diferencias y desconocimiento actual. La extensión de este modelo, ha de suponer una corriente de aire fresco en el conjunto del sindicalismo que permita dar alternativas a una gran parte de trabajadores y trabajadoras desencantados de las prácticas sindicales actualmente mayoritarias y recelosos, aun hoy, de la posibilidad de construir nuevas alternativas.

Este primero de mayo ha de servir para reemprender el camino de la construcción de referentes de carácter intersindical en cada uno de nuestros territorios, y también en el ámbito confederal, desde el respeto a la soberanía de cada una de las organizaciones.

Disponemos de una fórmula sólida y al mismo tiempo bien simple. En primer lugar, corresponde a los trabajadores y a las trabajadoras tomar las decisiones que les afecten. En segundo lugar, el debate para llegar a la toma de decisiones ha de cimentarse en la pluralidad y la democracia sindical.

Esta es la clave. Habrá quien piense que se trata de un equipaje muy ligero para tanto camino. Pero sabemos, por experiencia, que para llegar es preferible caminar, como decía Antonio Machado “ligero de equipaje”,  libres de la pesada carga de viejas hipotecas y pesadas burocracias que no nos dejan avanzar y nos impiden reconocer a las personas y a las organizaciones que están a nuestro alrededor, compartiendo ilusiones. Este primero de mayo vamos a seguir haciendo camino. Sin tutelas.

Madrid, 1 de mayo de 2000

Fdo.: Joan Blanco Paz, por el Secretariado de STEs