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STES-i alerta sobre el informe previo
al Estatuto de la Función Pública
Ante la presentación de las conclusiones sobre el nuevo
Estatuto Básico del Personal Empleado Público, encargado por
el Gobierno a una comisión de expertos, y a falta de un
conocimiento más amplio sobre las mismas, desde
STEs-Intersindical queremos hacer algunas apreciaciones.
En primer lugar, no pensamos que una legislación que va a
afectar a todas las Administraciones Públicas, incluidas
las Autonómicas y las Locales, deba definir con demasiada
concreción todos los aspectos de las condiciones
laborales del personal empleado público, negando la
posibilidad de fijar legislación y mejoras en cada uno de
los ámbitos.
Nos parece preocupante la propuesta de condicionar la
continuidad, en el puesto de trabajo, a los resultados
obtenidos. Se está introduciendo así la posibilidad de
la movilidad funcional forzosa, contra la que estamos
de manera frontal. Tampoco está claro cuál es el tipo de
evaluación sobre el trabajo desarrollado y quién la va a
realizar. No se habla de control democrático, de
participación de personal empleado y de usuarios-as de los
servicios en la evaluación global de los mismos.
Este tipo de acciones pueden suponer, en la práctica, un
acoso y un control constante, no sobre la dedicación
profesional de la persona funcionaria, sino sobre su
sometimiento a las presiones políticas de turno. Esto puede
ser especialmente grave en unidades administrativas con poco
personal y muy sujetas a los vaivenes políticos.
Otro peligro que constatamos es la propuesta de aumentar
el porcentaje de conceptos salariales cuya valoración es
subjetiva, como la productividad, a cambio de disminuir
otros, de carácter objetivo, como la antigüedad. En la
práctica el reparto de productividades está sirviendo, en
las Administraciones Públicas, para aumentar las diferencias
salariales entre unos grupos y otros, independientemente del
desarrollo real del trabajo. También se utiliza para premiar
o castigar a determinado personal en función de sus buenas
relaciones con los órganos directivos. Reiteramos pues
nuestra oposición a la existencia de conceptos retributivos,
como la productividad, que en muchos casos son abstractos y
subjetivos y cuyo reparto pueden dar lugar a situaciones
poco claras, arbitrarias e injustas.
Nos parece interesante la idea general de profesionalizar la
función pública frente a las dependencias políticas o de
grupos corporativos de presión. Asimismo estaremos de
acuerdo en la disminución drástica de las interinidades y el
empleo precario en las Administraciones Públicas. Se tienen
que habilitar formas de acceso y promoción, que tengan en
cuenta la experiencia para consolidar el empleo.
Seguiremos atentos a las novedades que se produzcan en torno
al futuro Estatuto y nos impondremos, como trabajo
fundamental, la información y la recogida de opiniones del
personal empleado público para hacerlas llegar a todas
aquellas instancias que vayan a tener algo que ver con la
elaboración y aprobación del mismo.
Confederación de STEs-intersindical 26-abril-2005 |