|

Día Internacional para la eliminación
de la violencia contra la mujer
Noviembre de 2005
Durante todo el año, los colectivos feministas denunciamos
los asesinatos continuos de mujeres y la violencia cotidiana
que padecemos. Pero es alrededor del 25 de Noviembre cuando
los medios de comunicación se hacen más eco de esta
situación, y la clase política se deshace en promesas. La
violencia que padecemos las mujeres, sólo se visibiliza en
los medios de comunicación a través de las casi cien muertes
que se producen cada año en el estado español. Sin embargo,
la violencia contra las mujeres se articula en el complejo
entramado que forman el lenguaje, la medicina, el saber, la
educación, el empleo, la política, el imaginario
colectivo... y se ejerce a través de cualquier acto de
control, dominio, explotación, negación... de las mujeres y
sus derechos. Mucha gente se siente ajena a este gravísimo
problema social porque no perciben como violencia socializar
de manera diferente a chicas y chicos, explotar a la
compañera en el hogar, usurpar la representación política y
social en organizaciones no paritarias, ofrecer en los
medios de comunicación una imagen ridiculizada y
estereotipada, la precariedad laboral, etc.
La violencia contra las mujeres no es cosa de los noventa o
cien hombres que cada año asesinan a su compañera, vecina,
ex-compañera..., la violencia es cosa de todos y de todas,
cuando consentimos, toleramos, miramos hacia otro lado,
silenciamos... cualquier situación o acto violento, por
pequeño que sea.
Recientemente se ha aprobado la Ley Orgánica de medidas de
protección integral contra la violencia de género, una Ley
necesaria pero no suficiente. Es especialmente grave la
ausencia del Fondo de Garantía de Pago de Pensiones
Impagadas, que el PSOE había incluido en su programa
electoral y en el Proyecto de Ley que presentó al
parlamento, cuando gobernaba el PP. La Ley también debería
garantizar los derechos previstos en la misma. a todas las
mujeres víctimas de violencia de género, con independencia
de su situación administrativa en el Estado Español.
La Organización de Mujeres de la Confederación de STEs-i
consideramos que la violencia contra las mujeres,
precisamente porque se ejerce desde numerosos ámbitos,
requiere múltiples medidas encaminadas a su prevención y
erradicación. El asesinato y la violencia cotidianas son
síntomas de una sociedad patriarcal. Muchas personas y
agentes sociales estamos comprometidos en la transformación
de la misma por una sociedad en la que el valor de la vida,
la solidaridad, la cooperación, el respeto, etc., formen
parte de nuestra convivencia y de nuestra relación con la
naturaleza. Los poderes públicos, que disponen de
suficientes recursos si tuvieran la voluntad política,
diluyen sus compromisos tras las victorias electorales. Eso
ha ocurrido con la Ley Integral, cuya filosofía se ha
desvirtuado al incluir, además de a las mujeres, a otros
colectivos vulnerables como ancianos y niños. La reforma de
la LOCE -la ley educativa del PP tan rechazada socialmente-,
la está convirtiendo el PSOE en un debate “para todos y
entre todos”. Una agresión más. Para prevenir y erradicar la
violencia contra las mujeres, un problema con tan amplias y
hondas raíces, hay que creérselo profundamente, hay que
creérselo de verdad, y demostrarlo con leyes, pero también
con dotaciones presupuestarias, y políticas coherentes.
Organización de Mujeres de STEs-i |